Los jóvenes podrán cambiar su sexo y nombre en el Registro desde los 16 años

El PSOE quiere que lo hagan sin permiso paterno y la mayoría, excepto el PP, lo apoya.


La posibilidad de que los jóvenes de 16 años transexuales puedan cambiar de nombre y sexo en el registro, sin permiso paterno y sin aportar informes médicos, está cada vez más cerca. El PSOE tiene muchas esperanzas de que su Proposición de Ley para la reforma de la Ley 3/2007, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo y nombre de los menores transexuales, reciba el respaldo mayoritario del Congreso de los Diputados.

Esta iniciativa socialista fue tomada en consideración por la Cámara en noviembre de 2017, con el voto en contra del PP. A partir de esta fecha comenzó su tramitación parlamentaria, con el inicio de la fase de presentación de enmiendas. Una vez finalizada, se han presentado 11 enmiendas (2 del PNV, 1 de Ciudadanos, 2 del PSOE, 4 de UPN y 2 del PP).

En el total de enmiendas presentadas, salvo las del PP y UPN, ninguna cuestiona los aspectos más polémicos de la propuesta. Ello implica que el texto final, salvo sorpresas, será respaldado por el Pleno, ya que el Partido Popular está en minoría en la Cámara Baja. Solo falta el trámite de debate en el seno de la Ponencia, que todavía tiene que constituirse, según señala a ABC la diputada socialista, Lola Galovart.

Tratamientos quirúrgicos

La norma actual permitió, por primera vez, «la rectificación registral del sexo, sin necesidad de haber pasado por ignominiosos tratamientos quirúrgicos de cirugías genitales», según señala la propuesta socialista. Sin embargo, los socialistas quieren ir más allá, y con esta modificación pretenden eliminar otros requisitos.

Tres son los puntos fundamentales de esta Proposición de Ley. El primero se refiere a los menores de 16 años y a los incapacitados legalmente. Sobre estas personas señala que podrán solicitar la mención registral del sexo «a través de sus progenitores o representantes legales, precisándose en este caso la expresa conformidad del menor». En caso de oposición de uno o de ambos progenitores o representantes legales, «las personas menores de edad podrán efectuar la solicitud a través del Ministerio Fiscal, resolviéndolo el juez competente, teniendo siempre en cuenta el interés superior del menor». La rectificación del sexo conllevará el cambio del nombre propio de la persona.

La segunda novedad se refiere a las personas mayores de 16 años, que podrán inscribirse por sí mismas, sin necesidad de contar con la autorización de sus padres y «sin condicionamientos ni dependencias de asignación o acreditación por parte de terceros, a través de los informes médicos hasta ahora exigidos».

«No binarios»

Finalmente, el tercer punto beneficia a las personas extranjeras residentes en España. En este sentido, los socialistas señalan que este colectivo podrá rectificar la mención del sexo y el nombre en «la tarjeta de residencia y, en su caso, en el permiso de trabajo que les hayan sido expedido». Esta solicitud está condicionada a que «acrediten la imposibilidad legal de llevarlo a efecto en su país de origen, porque signifique riesgo para su vida o integridad, y cumplan los demás requisitos, excepto el de la nacionalidad española».

A ello hay que añadir la autoenmienda del PSOE para que las personas «no binarias» puedan también hacer cambios en la mención relativa al sexo y dejarla en blanco.

Los populares han pedido en sus enmiendas que este cambio esté condicionado a que al solicitante le hayan diagnosticado «disforia de género». Además, mantienen la necesidad del permiso paterno para los mayores de 16 años. El vicesecretario de Política Social del PP, Javier Maroto, aseguró a ABC que estas enmiendas van en la línea de garantizar la «protección del menor».

Desde Ciudadanos, que ha presentado una «enmienda de carácter técnico», según el PSOE, la diputada Patricia Reyes ha confirmado que apoyarán los cambios porque ya hay «jurisprudencia» sobre este asunto.

Finalmente, Carlos Salvador de UPN, rechazará el texto si no se aceptan sus enmiendas porque la propuesta «invisibiliza el papel tutorial de los padres y desvirtúa el carácter fedatario del Registro». A su juicio, en el tema de los extranjeros, se puede dar el caso de que tengan un nombre y sexo en su país de origen y otro en España.

La diputada socialista espera que esta reforma «pueda ser aprobada cuanto antes», teniendo en cuenta el amplio respaldo.

Fuente: ABC

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