Seis de cada diez profesores no son evaluados en España, según la OCDE


Los docentes españoles cobran lo mismo tanto si lo hacen bien como si lo hacen mal. Cuando se convierten en funcionarios, no reciben recompensa por mucho que se empeñen en mejorar su tarea. Si no se esfuerzan, tampoco hay penalización. Comienzan y terminan la carrera ganando prácticamente lo mismo. España es uno de los países en donde menos se supervisa cómo trabajan los profesores. El 60% de los que dan clase en la ESO no son evaluados formalmente por sus directores.

El porcentaje procede del Informe TALIS y es uno de los más elevados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que advierte de que la evaluación a los docentes es uno de los factores que mejoran el rendimiento académico de los estudiantes. En los exitosos sistemas educativos de SingapurCorea del Sur o Japón, prácticamente el 100% de los profesores son evaluados por sus directores.

La cuestión salió este lunes durante la presentación del informe Docentes en Iberoamérica, un trabajo realizado por la OCDE en colaboración con la Fundación SM en el que, por primera vez, se mezclan las bases de datos de los informes TALIS y PISA. Los analistas de este organismo internacional querían saber qué indicadores relacionados con los profesores influyen en las notas de los alumnos. Por ejemplo, el sueldo o el tamaño del aula no afectan tanto como parece, recordó Andreas Schleicher, el jefe de Educación de la OCDE. A cambio, sí influye para bien poner a los mejores docentes a dar clase en las escuelas con más dificultades, justo lo contrario de lo que se hace en España. La evaluación también es importante.

Los expertos coinciden en que la ausencia de evaluaciones es una de las asignaturas pendientes que lastra nuestro sistema educativo. Recuerdan que, a excepción de los profesores que quieren ser directores y se someten a examen por parte de un inspector, “nadie es evaluado”. Ningún Gobierno ha sido capaz de desarrollar una carrera docente que incorpore incentivos profesionales y económicos relacionados con la evaluación. ¿Cómo debería hacerse?

“Un buen modelo debería estar acordado entre todos e incorporar la práctica docente, pero también la formación y la participación en proyectos de colaboración entre profesores. También debería tenerse en cuenta el contexto socioeconómico de la escuela, para incentivar a los profesores que se toman en serio la dificultad de la tarea”, responde el catedrático Álvaro Marchesi, ex secretario de Estado de Educación.

Sobre la evaluación docente reflexionan también la Fundación Cotec y el Grupo de Innovación Atlántida, que han lanzado una encuesta abierta a toda la comunidad educativa en la que preguntan por esta cuestión y han publicado un documento, La profesión docente a debate, en el que instan a abordar el asunto. “La cuestión es cómo articular un modelo de evaluación docente que contribuya a dinamizar la profesión, que no sea percibido como controlador o fiscalizador y cuyos resultados tengan un impacto en el desarrollo de una carrera sólida y atractiva”, explica Ainara Zubillaga, directora de Educación y Formación de la Fundación Cotec. “Para ello es imprescindible contar con la colaboración de los docentes y crear un modelo en el que no sólo ellos sean evaluados, sino también equipos directivos, inspectores y personal de las administraciones. Es un proceso de evaluación global de todo el sistema educativo”.

Fuente: El Mundo

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